| La Quinta es un lugar en
donde dominan la paz, la serenidad y la tranquilidad
El esfuerzo de sus nuevos propietarios ha merecido la pena. Lo que era
abandono y deterioro se ha transformado en un buen ejemplo del nuevo Turismo
ecológico. Orden en el caos para recuperar el antiguo espíritu
de la propiedad. Las ruinas seculares fueron restauradas. La casa principal
y la de invitados mantienen la arquitectura tradicional original, pero
con un lenguaje nuevo, moderno y sumamente acogedor.
Maria Gabriela y Fernando son los dueños de la Quinta y sus anfitriones.
Han vivido en muchos lugares del mundo y son un buen ejemplo de la hospitalidad
portuguesa. Sus gustos, sus intereses y su visión global del mundo
se reflejan en muchos aspectos de la propiedad. Con la misma naturalidad
reciben en portugués, francés, inglés o español,
se habla de los objetos que decoran la casa o de sus numerosos viajes.
Su acogedora chimenea o su excelente biblioteca son lugares perfectos
para la tertulia. Si bien, todos los invitados son advertidos que en el
interior de las casas no está permitido fumar por respecto a los
demás residentes. Las comodidades principales de la casa incluyen
un sistema de la calefacción central, televisión vía
satélite, y dos áreas de chimenea.
Los actuales dueños han realizado la mayoría de los arreglos
en las zonas ajardinadas y han plantado más de siete mil árboles
entre cítricos, pinos, palmeras y otras especies autóctonas
de la región.
Todas las frutas y los vegetales son cultivados sin pesticidas y siguiendo
las más estrictas normas de la agricultura biológica.
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